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Hay nombres importantes en la historia del Blues. Y después está Muddy Waters.
Su nombre verdadero era McKinley Morganfield. Nació en Mississippi en 1913 y creció en el ambiente rural del Delta, donde conoció desde joven la música que se tocaba en plantaciones, reuniones y pequeños locales.
Pero su historia cambiaría cuando hizo algo que también hicieron miles de afroamericanos durante aquellos años: dejó el sur y se fue a Chicago.
Y el Blues viajó con él.
Del Delta a la ciudad
En Mississippi, Muddy tocaba un Blues rural, con guitarra y slide. Chicago era otra cosa: calles llenas, fábricas, bares ruidosos y una enorme población afroamericana llegada desde el sur.
Para hacerse escuchar había que subir el volumen.
Muddy tomó aquella música del Delta, conectó la guitarra a un amplificador y ayudó a convertirla en algo nuevo: el Chicago Blues eléctrico.
No fue el único en hacerlo, pero pocos tuvieron tanta influencia.
Su banda terminó definiendo buena parte del sonido que hoy imaginamos cuando pensamos en Blues eléctrico: guitarra amplificada, armónica, piano, bajo y batería.
¿Cómo suena Muddy Waters?
Muddy no necesitaba tocar veinte notas donde bastaban tres.
Su música tenía espacio.
La guitarra contestaba a la voz. La armónica aparecía en el momento justo. La banda podía sonar pesada sin tocar demasiado.
Y estaba su voz.
Grande, segura y con una presencia difícil de confundir.
Escuchen Hoochie Coochie Man, Mannish Boy, Got My Mojo Working o Rollin’ Stone.
No hace falta saber teoría musical.
En pocos minutos se entiende buena parte de lo que hizo tan poderoso al Chicago Blues.
Sin Muddy, el Rock sería diferente
Aquí la historia se vuelve todavía más interesante.
Los discos de Muddy Waters cruzaron el Atlántico y llegaron a jóvenes músicos británicos que estaban descubriendo el Blues estadounidense.
Entre ellos estaban futuros integrantes de bandas que cambiarían el Rock.
Los Rolling Stones, de hecho, tomaron su nombre de Rollin’ Stone, una canción grabada por Muddy Waters.
Su influencia puede sentirse en generaciones de guitarristas y bandas de Blues y Rock que vinieron después.
El Blues había viajado desde Mississippi hasta Chicago.
Luego desde Chicago hasta Inglaterra.
Y desde ahí regresaría transformado al resto del mundo.
Pero Muddy Waters era más que una guitarra eléctrica
A veces resumimos su importancia diciendo que “electrificó el Blues”.
Es una buena manera de comenzar, pero se queda corta.
Muddy funcionó como un puente entre mundos.
Entre el Blues rural del Delta y el Blues urbano de Chicago. Entre una generación de músicos mayores y otra que estaba llegando. Entre la tradición afroamericana del Blues y buena parte de la música popular que aparecería después.
Por su banda pasaron músicos extraordinarios, y alrededor suyo se formó una verdadera escuela.
¿Por dónde empezar?
Si nunca has escuchado conscientemente a Muddy Waters, no hace falta estudiar nada antes.
Busca estas cuatro canciones:
Hoochie Coochie Man
Mannish Boy
Got My Mojo Working
Rollin’ Stone
Ponlas con buen volumen.
Escucha primero la voz. Después la guitarra. Luego fíjate cuánto espacio deja la banda entre una cosa y otra.
Ahí hay una lección de Blues completa.
Muddy Waters murió en 1983, pero cuesta hablar de Blues eléctrico sin terminar hablando de él.
Y quizás esa sea la mejor manera de explicar su importancia:
si quieres conocer a una de las grandes leyendas del Blues, Muddy Waters es un muy buen lugar para empezar.